Hoy arrancaba nuevamente las clases. Segun los horarios, estaría en el colegio todo, todo el día, desde las 8 de la mañana hasta pasadas las 9 de la noche. Era el cumpleaños de mi tia y yo no podría ir a saludarla porque, claro, iba a estar cursando. Lógicamente a mi mucho no me gustaba esto pero sin embargo fui al cole con la mejor predisposición, preparé los útiles y ese tipo de cosas.
40 minutos después de que llegué al colegio me entero de que no tenía clases por la mañana, entraba recién a las 3 de la tarde. Era el momento justo para buscar el regalo por casa y llevárselo, aprovechando la excusa para comer algo también!
Cuando llegue a mi casa la verdad que era tentadora la idea de quedarse, había dormido poco, pero también quería ir a saludarla. Y fui. No me equivoqué! Pasamos un momento re lindo y le gustó que haya ido a verla. Aunque tuve que correr un poco, mi sensación fue de que realmente valió la pena ir.
Más tarde, al volver al colegio, estabamos sentados cuando un chico se sienta al lado mío. Siendo siempre los mismos, me llamaba la atención. Corrí mi mochila que estaba al lado de donde el estaba sentado, por delicadeza, y me enteré que era un compañero nuevo, que al papá le habían dado pase y se mudó a esta ciudad.
Somos pocos en el aula y tratando de hacer lo que me gustaría que me hicieran a mi, considerando que creo me resultaría difícil mudarme de una ciudad a otra cuando se esta terminando el cole, le hablé. Hasta antes había estado bastante callado. Charlamos un rato, me conto de donde era, le convide un alfajor y el curso también lo re integró! Estuvo conmigo parte del recreo y después ya se quedó con nosotros, con todo el grupo. Hasta surgió la idea de ir a jugar al fútbol! Me puso muy contento que hice lo que me gustaría que me hagan, y que parecía se sentía contento :)
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